jueves, 25 de junio de 2009

Todo lo que empieza, acaba...

El caballo de ajedrez que terminó en fuego y cenizas...

1 comentarios:

Verónica dijo...

Que pena, ¿verdad? Para mi las hogueras son como obras de arte, yo no las quemaría nunca.. lo que si quemaría es todo el odio y la maldad de nuestro mundo (momento filosófico), pero bueno, nos conformaremos con tenerlas inmortalizadas en diminutos píxeles...

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