Se produce un robo en una joyería del centro de la ciudad, y al rato llega la Policía Nacional al escenario del robo y observan los escaparates rotos y a un viejito mendigo muy cerca de la puerta.
Los policías dicen:
-¡Este es el ladrón, seguro! ¡Tiene toda la pinta!
El Abuelito se asusta y apunta rápidamente con nerviosismo:
-¡No, se confunden de persona!
Los dos policías, con aire chulesco, proponenen:
- Llevémoslo a la fuente del parque para que confiese.
Lo llevan y lo meten de cabeza dentro del estanque; lo sacan y le preguntan:
-¿Dónde están las joyas?
El viejito no contesta nada, entonces lo vuelven a meter durante más tiempo. Lo sacan de nuevo:
-¿Dónde están las joyas?
Y continúa sin contestar nada. Lo meten por tercera vez, durante dos minutos, entonces el viejito levanta una mano.
Un policía dice:
-¡Ya va a hablar!
Lo sacan y le preguntan:
-A ver, ¿Dónde están las joyas? ¿Qué tiene que decir?
Contesta el viejito:
-Que llamen a un buzo porque yo no veo nada en el estanque.
jueves, 16 de julio de 2009
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